Qué es una política: Guía para entender qué son y cómo diseñarlas.
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Resulta complejo encontrar un modelo que describa de manera eficiente el mecanismo de liderazgo simple, esta complejidad deriva de lo complejo que resulta proponer un modelo que explique la naturaleza humana. Por esta razón dedicaré las siguientes notas a describir y presentar el problema del liderazgo de tal manera que se pueda identificar los factores que contribuyen a esa complejidad.
La pregunta inicial que nos debemos realizar al analizar la conducta de liderazgo es con qué punto de referencia utilizaremos el término líder o dirigente. Por otro lado cuando el estudio se da en el contexto organizacional surge la interrogante sobre a qué participante prestar atención para el análisis.
Pongamos el ejemplo de una organización política en construcción el cual suele estar formado por un grupo convocante o impulsores del proyecto, encargados de la administración, un líder moral, políticos, ciudadanía, operadores políticos, operadores territoriales, estructura, líderes sectoriales y por supuesto líderes en desarrollo. Si deseamos analizar la conducta del liderazgo dentro del grupo que ha llegado al éxito político en una elección debemos comenzar a cuestionar el estilo de la dirección del proyecto con el rendimiento que este tuvo para el cumplimiento de objetivos, eso nos conduce a la identificación de liderazgos.
¿El estilo de quién analizamos? ¿Quién es el líder que debemos analizar?
Dentro de un proyecto social o político es evidente que los líderes informales reclamaran su efecto sobre la movilización que realizó a través de su liderazgo social en crecimiento, los jefes o coordinadores de campaña pedirán les sea reconocido su influencia en la creación de acuerdos entre los distintos participantes para poder llevar el proyecto al éxito, el candidato no puede quedar fuera de este análisis pues su efecto inspirador provocó un efecto movilizador en las personas. Pero también existen figuras no tan evidentes que serán revisadas por su valiosa toma de decisiones como líderes dentro del proyecto, de tal modo que para alguien que estudie el fenómeno desde otra perspectiva identificara como líder al dirigente del partido pues es quién aprueba o rechaza las candidaturas, mientras que para otros los verdaderos líderes se encuentran en el grupo convocante o propietarios del partido pues son quienes finalmente establecen las reglas de pertenencia en el proyecto y aprueban o desaprueban la participación además de determinar la cantidad de recursos que se destinarán a la ejecución del proyecto.
Es evidente que el proyecto u organización no podrá funcionar a menos que se alcance un estándar mínimo de efectividad, de modo que un coordinador de campaña no podrá llevar a un candidato al triunfo si no cuenta con gente preparada dentro de su equipo para lograrlo. Quien vive en territorio habrá visto los problemas que enfrenta un candidato cuando su coordinador no logra establecer y mantener los acuerdos políticos con los liderazgos en territorio.
La actuación sobresaliente de uno o más líderes de la organización permite alcanzar ese mínimo de rendimiento a todo nivel. Por lo tanto, la búsqueda de liderazgos es en cierto sentido la búsqueda de aquellas características o conductas que definen una actuación sobresaliente que provocan en los simpatizantes un esfuerzo extra.
Solemos decir entonces, para resolver el dilema de quién es o son los líderes del proyecto, que quién sea participe del proyecto debe acercarse al modelo ideal de buen liderazgo. Asumimos que ese ideal ya existe y que además existen características o conductas universales de liderazgo que permitirían a cada posición ser más eficiente. Por supuesto, esto suele ser muy cuestionable conforme a lo que se revisará en otras problemáticas para analizar el liderazgo.
Un segundo dilema es determinar el alcance que tiene la influencia del líder. Debemos entender por liderazgo a la influencia directa o indirecta que tiene la influencia del líder en sus subordinados o a su habilidad para influir en alguna forma sobre la gente ya sea en niveles superiores o inferiores, esto no implica que dicha influencia deba ser de manera directa.
¿Cómo debemos medir el rendimiento de un coordinador de campaña?
Podríamos decir que por la forma como dirige a líderes de menor jerarquía en la estructura operacional de un proyecto ya sean liderazgos en territorio o lideres de opinión, la capacidad del coordinador de campaña o coordinador político debe ser evaluada a partir de su habilidad para seleccionar a estos liderazgos eficientes y no a su capacidad real para manejarlos.
Si un líder político, religioso o social tiene éxito en comunicar un mensaje importante a un buen número de seguidores, se puede decir que se tiene un buen liderazgo a pesar de que no exista una interacción personal de ninguna manera.
Debemos por lo tanto, al estudiar el problema del liderazgo determinar claramente el nivel y tipo de influencia.
Un tercer dilema es que una definición de buen liderazgo refleja el contexto histórico, social o cultural dentro del cual se hace el análisis. Lo que nosotros consideramos un buen liderazgo no sólo refleja nuestros Conceptos sobre la naturaleza humana sino que posiblemente estos se encuentren influenciados por la ideología política y por las circunstancias socioeconómicas bajo las cuales se da ese comportamiento.
El problema de analizar el liderazgo, se complica aún más por el hecho de que un número limitado de personas reúnen algunas de las cualidades personales, como el carisma, requeridas para el respaldo emocional de sus subordinados o seguidores. Es demasiado Simple pensar que lo único que tenemos que tratar de encontrar es gente carismática y enseñarle cómo hacerlo.
Olvidamos que muchos tipos de organizaciones no cuentan con tareas y objetivos que requieran niveles altos de participación y que la presencia de un líder carismático no cambiaría una organización fundamentalmente utilitaria como lo puede ser una empresa manufacturera de textiles o una burocracia gubernamental en una organización de tipo normativo.
El liderazgo, entonces, es en parte un fenómeno cultural debe y se debe analizar dentro de un contexto cultural, político y socioeconómico.
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