Menu & Search

Sobre el proceso creativo

25 de agosto de 2021

No recuerdo que alguna vez ni mi mamá, ni mi papá, ni familia cercana, me hayan negado el ser libre de lo que quiera hacer, eso si, me enseñaron que las cosas se podían hacer siempre y cuando se aceptarán las consecuencias que esto genere, no recuerdo cuando fue que aprendí sobre responsabilidad pero supongo todo comenzó más o menos así.

Les conté en la primer publicación de esta serie que en algún punto de la vida descubrí que existen personas que viven de pensar, pero no fue esto lo que me llevó ver la creatividad como un oficio.

Lo que si recuerdo es que siempre me ha gustado hacer cosas y repetir o replicar aquellas cosas que más llamaban mi atención, muchas veces lo hacía de forma pública pero la mayoría de las veces en la soledad de mi cuarto o simplemente en esos momentos que piensas que nadie te ve, pero si.

De pequeños creamos, los adultos le empezamos a decir en cierto punto imitar, pero en realidad estamos construyendo en nuestro cerebro nuevos enlaces neuronales que van a responder y asociarse con aquella experiencia que llamamos aprendizaje.

Creamos, no imitamos, porque muchas veces eso que observamos y que nadie nos explicó del todo nos genera inquietudes que deben ser resueltas, esto cuando crecemos le llamamos adquirir experiencia, de forma que en cierto punto logramos realizar aquello que, en nuestro cerebro infante, para entonces debe ser una idea completamente diferente pero que se logra completar gracias a la conexión de puntos de experiencia que realizamos mentalmente. Mientras escribo estas líneas me vino a la mente un simil con los puntos de experiencia dados por los videojuegos y como estos se adquieren cada que se desbloquea una habilidad; veámoslo como un paralelismo y no como un modelo porque eso ha llevado a creer que la vida es como un videojuego programable y literal regido por reglas definidas por la programación pero eso es tema de otra historia.

Este proceso que realizamos de manera casi natural y que podría decirse forma parte de nuestro paquete de habilidades básicas como especie humana, se va perdiendo o mejor dicho se va complicando conforme nuestra edad avanza, sin embargo, bajo ciertas condiciones mentales puede mantenerse o incluso demeritarse depende del sentido de observación.

Estudios sobre qué pasa cuando crecemos en nuestra mente y como afecta eso a los procesos creativos hay muchos, pero no fueron estos los que me hicieron voltear a ver la creatividad como oficio, de hecho parece ser que su aparición tardía en mi librero fue lo que me permitió avanzar sin someterme a una escuela creativa.

Esto parece sencillo, pero como seres humanos en constante evolución vemos e imitamos más rápido de lo que vemos y analizamos. Al no tener una idea preconcebida sobre lo que es un proceso creativo me permití observar y analizar las creaciones de mis amigos, familia y otros adultos, reflexionaba sobre el cómo lo habían hecho y años más tarde me comencé a preguntar por qué y para qué lo hacían. La creatividad esta ahí pero solo sale si haces preguntas correctas.

Les contaba sobre la libertad que me dio mi mamá y mi papá , esta libertad me ayudó a conocer muchas disciplinas en donde la creación de algo, a partir de la nada pero con cosas que ya existen, era el objeto de la reunión. Ya sea música, danzar, cantar, dibujar o pintar, lo interesante no estaba en la obra, que para alguien con poca coordinación motriz debió ser un rotundo fracaso, sino en las pláticas y en las historias que se daban durante la creación de esas obras. Lo interesante era cómo pensaban las personas y qué es lo que pensaban.

Así, podemos decir que aprendí que la creación de algo no obedece únicamente a aquello para lo que va a ser útil sino también a un sentir de quién lo crea. Supongo fue así como me enteré de lo que es el arte y que parte de aquello que yo ya había consumido y asumido como algo normal en realidad se trataba de un acercamiento propedéutico y bastante rudimentario al mundo del arte y fue en el mundo del arte donde muchos escuchamos por primera vez sobre la creatividad, el poder creativo, la fuerza creadora, la creación de algo a partir de aquello que vive en nuestra cabeza.

Fue entonces cuando apareció la creatividad como un oficio y como proceso constante que no necesariamente tiene que ver con la creación todo el tiempo, la mayoría del tiempo en el proceso creativo es aprender y para aprender debemos ser libres y deshacernos de las ataduras que el mundo modernos no ha impuesto y que hemos aceptado para poder participes de un movimiento global.

Si te gusto esta publicación no olvides mantenerte al tanto de mis próximas reflexiones entorno a la creatividad.

Related article
Hashtags en Instagram ¿Qué son y cómo funcionan?

Hashtags en Instagram ¿Qué son y cómo funcionan?

Los hashtags son algo más que un vocablo antecedido por…

Apuntes sobre Social Media

Apuntes sobre Social Media

Hace ya algunos años, los entonces social medieros solían reunirse…

Tendencia contra trascendencia.

Tendencia contra trascendencia.

Nos construimos a cada paso, en cada encuentro, en cada…

Type your search keyword, and press enter to search